En una casa vigilada por un comité felino con más poder que un ministerio, vive Mara: psicóloga en excedencia, fabricante de velas con crisis existenciales y protagonista involuntaria de un realismo mágico doméstico.
Entre excels interminables, WooCommerce que la odia, y gaviotas que opinan desde el balcón, su día a día es una tragicomedia donde lo épico se esconde en limpiar la nevera o decidir el precio de una vela.
Cada capítulo mezcla humor ácido, drama absurdo y gatos sindicalistas que siempre llegan tarde al rodaje.
El faro vigila de fondo, mientras Mara intenta no volverse loca… o al menos convertirlo en contenido.
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La mujer que...
Manual de supervivencia improvisada. Zona de combustión controlada. Aquí se archivan los incendios que no mataron, pero dejaron las paredes llenas de humo. Prohibido entrar sin café, un poco de ironía y algo de coraje: es el inventario de las veces que parecía consumirse todo y, aun así, quedó llama suficiente para encender otra vela.
La mujer que volvió a la cabaña solo porque se le congelaron las ideas
No fue un despertar espiritual, fue una contractura lumbar lo que la hizo moverse. Una punzada entre la escápula izquierda y la paciencia. La mujer del faro —esa que llevaba meses instalada en modo estatua emocional sobre la terraza— decidió que ya estaba bien. No...
La mujer que le hizo sitio a Luto pero no le dio las llaves
La vela ya estaba encendida. El aire olía a lavanda quemada y sal vieja. La mujer del faro no tenía palabras. Solo tenía cuerpo. Y ese cuerpo, últimamente, se comportaba como una casa con goteras emocionales, donde todo rezuma aunque no llueva. Zumo dormía cerca, sin...
La mujer que recibió una visita que no había pedido
La mujer del faro no esperaba visitas. Nadie la visita ya. Y si alguien se atreviera, probablemente recibiría una mirada de Sombra tan gélida que se le secarían las ganas de futuro. Pero hoy, entre la niebla espesa y el aroma sutil de lavanda en retirada, apareció un...
La mujer que se convirtió en globo
Un día cualquiera, sin previo aviso ni firma de consentimiento, la mujer se convirtió en un globo. Así, de repente, sin advertencias. Solo un ligero zumbido interno, como si algo se estuviera inflando desde dentro sin preguntarle si quería. No es que se sintiera...
La mujer que se desmoronó tras sobrevivir al gran ritual
Sigue en la terraza. Sigue la bata. Sigue la grieta en el faro que, según ella, se parece sospechosamente a un mapa emocional sin GPS. Y sigue sin volver. Pero hoy ha pasado algo. No una revelación. Ni un giro de guion. Solo el colapso elegante de una mujer que...
La mujer que salió cinco minutos a la terraza y se exilió del sistema
Se suponía que iba a ser un respiro. Un "salgo un momento a que me dé el aire y ahora vuelvo". Spoiler: no volvió. La mujer lleva dos días instalada en la terraza, con bata, toalla en la cabeza, y mirada fija en una grieta del faro del fondo, donde jura haber visto la...





