por Mara | Sep 25, 2025 | En la cabaña
Después de preguntarse si valía la pena seguir pagando el precio de estar viva y no encontrar una respuesta clara ni un ticket de devolución, la mujer se quedó sentada. Quietita. Con el corazón como afilado por dentro y las pestañas sin fuerza para cerrarse del todo....
por Mara | Sep 25, 2025 | En la cabaña
Había tardes en que no sabía si el cuerpo dolía más que el alma, o si era el alma la que le había prestado su dolor al cuerpo para que alguien la notara. Hoy era una de esas. El sillón ya no era un refugio, era una prolongación de su cansancio. Y el silencio de la...
por Mara | Sep 25, 2025 | En la cabaña
Miga, aún con restos de pelos erizados tras la reunión del comité felino, decidió que antes de comprometerse oficialmente a vivir en aquella casa medio en ruinas emocionales, necesitaba hacer una inspección completa del terreno. El baño estaba en tregua, aunque...
por Mara | Sep 25, 2025 | En la cabaña
Dicen que cada hogar tiene sus propios rituales de resistencia. Aquí, cuando la humana se declara en huelga emocional, no hay pancartas ni gritos: hay plátanos emocionales rodando por el suelo y gatos organizando una brigada de limpieza digna de una película de...
por Mara | Sep 24, 2025 | En la cabaña
Zumo (ronroneando bajito, limpiándose una pata con falsa calma): —Te lo dije. Lo del plátano era el principio del fin. He estado archivando señales durante semanas. Sombra (desde el wáter, con mirada de superioridad cósmica): —Tú archivas señales, Zumo, pero nunca...
por Mara | Sep 24, 2025 | En la cabaña
El plátano seguía ahí. En la ducha. Llevaba días fermentando su misterio al vapor de los baños tibios, como si esperara pacientemente a ser reconocido por alguien. Pero nadie decía nada. Nadie lo había dejado, por supuesto. Y, como siempre, a ella le tocaba recoger...